El que quiere marrones, aguanta tirones
Después de una vida oyendo “el que quiere marrones, aguanta tirones”, nos acostumbramos a pensar que para alcanzar lo que queremos, hay que sufrir. El mensaje implícito de este refrán es que hay que experimentar dolor, para verse bien y que hay que aguantar en pro de un futuro mejor.
Nosotros nos negamos a aceptarlo, porque podemos ser felices sin necesidad de que nos pasen una aplanadora por encima. El coaching ayuda a descubrir las herramientas y los medios para lograr las cosas fácilmente y descubrir que EL QUE QUIERE MARRONES, NO TIENE POR QUE AGUANTAR TIRONES.
